Limonada casera sin azúcar

Refresco casero sin azúcar, saludable e hidratante ya que el limón nos ayuda a mantener los niveles de agua de nuestro cuerpo, además del efecto antioxidante de la vitamina C.

Si quieres, puedes añadirle menta, hierbabuena, fresas, zumo de granada… y así tienes diferentes sabores, aunque la receta que te dejo está simplemente deliciosa!

 

Ingredientes para 1 jarra grande :

Instrucciones:

Preparación:

  1. Limpia los limones.
  2. Ralla la piel de dos de ellos, resérvala.
  3. Pela los demás limones, quitándoles la parte blanca que es la que amarga.
  4. Usa una batidora de vaso para batir los ingredientes.
  5. Agrega al vaso, los limones, la piel rallada, el jengibre y el agua.
  6. Bate a máxima potencia hasta que quede bien triturado.
  7. Cuélalo con un colador de malla fina.
  8. Vierte el líquido ya colado en el vaso y agrega hielo y stevia cooking 1:2 o el endulzante que quieras usar (stevia cooking 1:8, stevia en hoja o azúcar de coco) la cantidad la tendrás que ajustar a tu gusto y según el poder endulzante que tenga.
  9. Bate de nuevo hasta triturar los hielos.
  10. Tienes la limonada dulce y fresquita lista!

 

Conservación y sugerencias:

  • Consérvala en una jarra con tapa dentro de la nevera, hasta dos días.

Equipo ReShape

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NaturalmenteHelen

¡Hola! Soy Helen, me encanta lo natural, lo auténtico, la simplicidad, la esencia de las cosas… de ahí el nombre de mi blog, NaturalmenteHelen, un espacio donde compartiré principalmente recetas, ya que es en la cocina donde surge, naturalmente, mi creatividad.

Hace años me formé como entrenadora personal, tenía un cuerpo perfecto en apariencia… pero por dentro estaba en desequilibrio, tenía unas digestiones horribles. Ahí me di cuenta que no sólo se trataba de pesar lo que comía y calcular los carbohidratos, proteínas y grasas. Descubrí la macrobiótica de la mano de Simon Brown y todo cambió, hubo un antes y un después. A parte de aprender a cocinar y de entender los alimentos de otra forma, lo más importante es que aprendí a escuchar mi cuerpo y como los alimentos, las diferentes cocciones y los estados en cómo los ingería me afectaban. Aquí empezó mi camino del autoconocimiento y no ha parado hasta entonces. Posteriormente he estudiado cocina mediterránea, aromaterapia, cuencos tibetanos, hatha Yoga y Ayurveda.

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